El independientómetro

Los independientes ya tienen detractores. Aquí y allá se escuchan doctos argumentos en su contra: que son una simulación, que no eran realmente ciudadanos, que detrás suyo hay intereses oscuros, que antes fueron militantes de un partido, que llegan al cargo atados de manos, etcétera, etcétera.

Para cocinarlos en la misma sartén se coloca a Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, futuro gobernador de Nuevo León, a Pedro Kumamoto, candidato local por Zapopan, a Manuel Clouthier, en breve diputado federal sinaloense, a Cuauhtémoc Blanco, próximo presidente municipal de Cuernavaca o a Enrique Alfaro, munícipe de Guadalajara por estrenar.

Gran negocio en estos días sería poner a la venta un medidor de independencia política. Un dispositivo superpoderoso que, con sólo conectar sus cables al torso humano, pudiese delatar todos los compromisos que condenan al candidato.

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