¡Que lejos estamos de la Presidencia que todo lo podía! Antes, mientras más cerca se estuviera de Los Pinos, mayor era la posibilidad de obtener un puesto encumbrado. Hoy para algunos cargos sucede precisamente lo contrario.

La proximidad con el presidente puede ser una desventaja. Peor aún, para descontar al adversario se acostumbra inventar cercanías inexistentes.

El caso más reciente ocurrió dentro del Colegio de México. Hace no tanto el órgano de gobierno de esa prestigiada institución incluyó entre sus reflexiones para nombrar nuevo presidente las filtraciones que supuestamente colocaban a uno de los candidatos como el ungido de Enrique Peña Nieto.

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