Incluso cuando es el epicentro de la crisis, las fuerzas económicas globales buscan refugio en Estados Unidos, en su divisa, en sus mercados bursátiles, en sus bonos y en sus instituciones internacionales. El semanario británico The Economist publicó un reporte especial sobre nuestro vecino del norte que, para bien y para mal, ha logrado mantenerse como el país más poderoso del sistema internacional. Sin embargo, los más recientes datos indican que a pesar del debilitamiento de su economía, China está a punto de superar el peso económico de Estados Unidos en el mundo y, bajo el contexto de extrema polarización política en Washington, intentará cambiar las reglas del orden internacional actual, diseñadas principalmente por Estados Unidos y sus aliados occidentales.

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