En entrevista con Ciro Gómez Leyva, el autor Ricardo Raphael indicó que un “mirrey” quiere exponer sus pertenencias y demostrar que tiene un BMW, pero sobre todo desprecia la cultura del esfuerzo, pues le parece una cosa para otro nivel, de otra clase; “este es el brinco principal que hace la distinción de un junior y un mirrey”.

Ricardo Raphael apuntó que a partir de tener dinero, compras, hay impunidad, ya que pueden pagarse la ostentación. “En efecto es una casta muy fea, pero es la que gobierna, por eso el libro no se llamó Mirreyes sino ‘Mirreynato’ y no quiere decir que gobierna la Presidencia o la Cámara de Diputados, no. El régimen moral donde estamos viviendo, tiene como modelos a seguir a esos mirreyes. Ese modelo del mirrey se ha vuelto profundamente admirado, también rechazado, pero claramente traemos una relación ambigua, que obliga a definirnos, porque de un lado nos encanta burlarnos de la Lady de Polanco y la Lady Profeco, y del señor Casal, y del otro tenemos una suerte de veneración hacia esa figura; no tenemos una definición tajante, de no quiero ser, no aspiro a ser como ese individuo”.

Agregó el autor, que en México hay tres mil familias en este país que ganan 84 mil pesos diarios, sin embargo, hay tres millones de familias que ganan 100 pesos diarios; la peor de las violencias está siendo la desigualdad.

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