Caso Wallace: la importancia de la gota de sangre

El miércoles 13 de julio de 2005 el empresario José Enrique del Socorro Díaz acudió a la Procuraduría General de la República (PGR) para denunciar el secuestro de su hijo, Hugo Alberto Wallace Miranda. Según sus declaraciones, para ese momento llevaba poco menos de 48 horas desaparecido.

Ahí dijo que él y otros familiares habían encontrado el día previo un vehículo Cherokee, perteneciente a la víctima, estacionado en una pequeña calle de la colonia Insurgentes Mixcoac.

Añadió que un vecino de la zona le contó haber visto, la noche del lunes 11 de julio, a unos hombres bajando con violencia de ese auto a una persona para conducirla a un inmueble ubicado en la calle de Perugino número 6. 

Luego, según el señor Wallace, un niño le narró haber escuchado balazos en ese mismo edificio, alrededor de las cuatro de la madrugada del martes 12 de julio, y también vio cómo unos sujetos sacaron a una persona herida, de vuelta a la calle. 

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